domingo, 27 de septiembre de 2015

Hemorragia

Los lunes están predestinados a los infortunios.
La mañana empezó con un llamado que a esta altura del partido ya dejó de ser inesperado. "¡¡¡VIÑALES!!! ¡¡¡Venite YA!!!" gritó María Eva  y cortó asumiendo que me encontraba en plena predisposición. Me ahorré la devolución de llamada. la discusión can la Irakí y el desayuno paupérrimo que debía prepararme con los restos de los demás desayunos y partí para la escuela.
Llegando el portero me hace una mínima señal que indicaba que el día venía atravesado. Llegué a la dirección y sin mediar saludo María Eva me gritó "¡¡¡Pasá Viñales!!!¡¡¡Cerrá la puerta por favor!!!". La frase "por favor" en boca de María Eva, significaba que los problemas habían empezado.
De espaldas a mí, había un niño de guardapolvos que no pasaba los 9 años. Razón por la que no me maltrataba más María Eva creí que era la presencia de un alumno, aunque nunca dudó en llamarme inútil frente a toda la escuela o inoperante delante de los miembros del Consejo Escolar. "Mirá lo que pasó" me dijo y giró violentamente la cabeza del niño casi al punto de desnuque. Nada raro veía en la cara del niño, tenía ambos ojos , sanos, la frente sin costuras ni tajos, ningún moretón y la boca no sangraba. Nada raro, salvo un hilo que salía de una de las fosas nasales. "¿Que es ese hilo que sale de la nariz del nene?" pregunté inocente. "¡Este imbécil se estaba agarrando a empujones con los del C , que son lo peor de la escuela, y empezó a sangrarle la nariz! ¡Y resulta que a la microcéfala de Plástica se le ocurrió meterle un tampón para parar el sangrado! ¡El tampón se le hinchó y ahora no le sale , ni sangre ni el tampón! ¿¿¿¡ENTENDES LA SITUACIÖN VIÑALES!???"
Casi estuve a punto de ir a la sala de plástica a pedirle dos tampones para los oidos, pero si la profesora tenía tampones encima, supongo que el ánimo no estaba para jodas.
Al pibe no le quedaban ganas ni de llorar, se ve que el tampón tambien le chupó las lágrimas, supuse, como dicen que la nariz y los ojos están medio interconectados, pero había que ponerle acción a la situación. Empecé a tirar suavemente del hilo y se salió dejando el resto del tampón dentro de la nariz del chico. Miré en este orden, al hilo, al chico y a María Eva y percibí que se hacía la boluda. Un microsegundo después , mutó para gritar "¡¡¡QUE HICISTE VIÑALES!!! ¿Y AHORA? ¿COMO LE SACAMOS EL TAMPON AL ALUMNO?" Me guardé para mí la suposición de que María Eva ya había intentado la maniobra del tirón y rompió el tampón, así que lo acomodó, retó al chico para que no llore más y me llamó por teléfono.
Fui hasta la secretaría a buscar algo que me pueda ayudar, si me hubieran avisado a casa de este trance me hubiera traido una pinza de punta o algo. Así que improvisamos y me armé con una abrochadora, una tijerita y tres alfileres de gancho una suerte de instrumental quirúrgico digno de las películas El juego del miedo . Le pedí a María Eva que le tape los ojos al chico para que no se impresione con los elementos cortantes. Buscó un pañuelo enorme que siempre usa para cuidar la garganta con la que me vive gritando, y se lo puso en los ojos. Cuando agitó la tela, desprendió un sinnúmero de partículas y un horrible hedor a perfume adulterado que nos sacó lágrimas a todos. Estaba recuperando la visión cuando veo que el alumno comienza a convulsionar arqueándose hacia atrás y adelante. "¡María Eva!¡Estás asfixiando al pibe" le grité. Lo soltó con violencia y el pendejo estornudó una tonelada de moco, dos litros de sangre y un tampón OB mini. Todo eso fue a parar directamente a mi cara.
"¡Lo salvé! Yo sabía que iba a encontrarle la solución. ¿Viste Viñales como se lidia con un problema? Aplomo y acción." me gritó María Eva y agarrando al nene de un brazo salió a contarle esto al portero de la mañana, que era como contárselo al mundo.
Me limpié la cara con un pañuelo y me fui a casa.
Tres días después, cuando volví a casa de trabajar, la Irakí sin mediar palabra me dio una cachetada y me miró como esperando una explicación. Tres segundos después, me acomodó otra cachetada y se fue al comedor. Cuando se corrió, vi que arriba del lavarropas estaba la camisa que usé el lunes ...Y el tampón perdido.

jueves, 20 de agosto de 2015

El retoño de San Martín

Ya era la tercer vez que cambiábamos las baldosas del patio.
Para ahorrar dinero en albañiles, un grupo de padres (los mismos de siempre) buscábamos material de construcción, comprábamos el piso con el dinero de rifas y  nos encargabamos del trabajo de colocarlos a pesar de nuestros escasos conocimientos de albañilería.Esta vez nos propusimos averiguar la causa del levantamiento del piso, ya que se estaba gastando demasiado dinero año tras año con el riesgo de tener algún accidente algún día. Después de mucho escarbar y rastrear, encontramos que las raíces de un enorme y viejo pino eran la causa de la rotura frecuente del piso del patio. Me fui a la oficina de María Eva (la directora) para comentarle el caso.
"¡Viñales! ¡Ni se le ocurra tocar el retoño de San Martín!" me gritó María Eva salpicando todo con saliva matinal.
Ahi me enteré que San Martín dictó el parte de la victoria de San Lorenzo bajo un pino, del cual sacaron retoños que fueron esparciendo por las distintas escuelas santafesinas, y que un director hace un montón de años trajo uno y lo plantó en el medio del patio.
Así que estábamos perdiendo sistemáticamente el dinero recaudado por las raíces del bendito retoño patrio. "La única manera de sacarlo Viñales, es que se seque solo, o le caiga un rayo." sentenció María Eva.
Cuando le comenté a los demás padres, el vasco Luzuriaga agarró un bidón de aguarrás y encaró el retoño con ánimos piromaníacos. Lo frenaron entre tres justo cuando empezaba el recreo de las dos y media.
¿Qué hacer con el tema?
En eso estábamos cuando apareció Maiztegui, un viejo farmacéutico que siempre nos daba una mano para conseguir vendas, gasas y analgésicos vencidos para completar los botiquines. Después de escucharnos un rato hizo un profundo silencio. Miró el piso y despues de mirarnos serio dijo "Tengo la solución".
Resulta que el viejo había estado desarrollando un herbicida para dedicarse de lleno a los agroquímicos y dejar la farmacia, pero el socio lo dejó plantado y sin un mango, pero en el galpón tenía aún los sobrantes. La idea era convencer a María Eva de reparar la instalación eléctrica de noche para no interferir con las clases y amasijar el retoño con el preparado químico. Cuando tuvimos el OK procedimos.
Nos juntamos una noche en lo de Maiztegui con Luzuriaga y el portero de la tarde que tenía las llaves. Maiztegui apareció con un bidónmetalizado con una etiqueta amarilla fuerte. Fuimos para la escuela en el Renault 4 del portero. Entramos y fuimos hasta el retoño. Maiztegui se puso unas gafas de seguridad y un delantal amarillo de plástico duro. Con unos guantes de goma destapó el bidón. Luzuriaga y yo agujereamos el tallo del retoño con una mecha de 10 mm hasta el centro del tronco en cinco lados diferentes como aconsejaba Maiztegui. El portero llenó con el preparado una enorme jeringa que tenía una aguja flexible de goma para inseminar yeguas. Con la misma llenó los agujeros del retoño y tapamos con barro los orificios al mejor estilo Carrascosa.
Estábamos juntando todo prolijamente para no manchar nada ni dejar rastros cuando nos pareció que el retoño empezaba a erupcionar. Tuvmos la impresión que levantaba temperatura, como si el espíritu de San Martín lo hubiera poseído y nos quisiera devolver la cortesía. Nos fuimos rápido y nos separamos para no volver a hablar del tema.
A la semana María Eva me llamó. Cuando llegaba a su oficina pasé por el patio y vi muy desmejorado al retoño y un dolor me creció adentro. "Viñales, parece que Dios se apiado del piso y de ustedes y está matando al retoño....¿qué le puede estar pasando?¿Usted sabe algo?" me dijo la directora mirando inquisidora. "Se avivó" pensé, "o alguien nos vio". Iba a contarle la verdad y entró la regente diciendo "María Eva, vino Ielpi el concejal a hablar del acto del 17 de octubre".
"Vaya Viñales, vaya. Ya hablaremos de esto" se despidió María Eva.
Desaparecí por un mes mas o menos, no quería saber nada del retoño. San Martín se me presentaba en sueños y me inyectaba herbicida en las venas.No podía más con la culpa y fui a contar todo y a hacerme el responsable de lo ocurrido con el retoño. Entré a la escuela y cuando pasé al patio había un enorme revuelo. Todo el mundo estaba rodeando el retoño de San Martín. Cuando me abrí paso entre la gente, María Eva me agarró del brazo como a un alumno y me gritó "¡Viste Viñales!¡ Dios aprieta pero no ahorca! ¡Mirá el retoño! ¡Está hermoso!"
Y era verdad, estaba hermoso, lleno de brotes verdes y con un brillo en la corteza increíble. No entendía qué había pasado.
La respuesta vino cinco años después, cuando murió Maiztegui. Uno de los hijos nos contó la mala nueva al portero a Luzuriaga y a mí. Dijo que nosotros le habíamos alegrado la vida y que gracias a la cooperadora vivió sus últimos años en plenitud.
Lo único que no se explica es como se le había ocurrido a Maiztegui poner insulina y acido fólico en vidones para herbicida....
Los tres nos miramos, le dimos la mano y nunca más tocamos el tema.
Y el retoño sigue en pie, más lindo que nunca diría Jorge Hané.

viernes, 24 de julio de 2015

La lógica de un portero

Hace unos días, los porteros no se presentaron a trabajar. Me pareció raro pero no le di mayor importancia, ya que por lo general tienen reuniones gremiales o van a los actos de Malvinas, ya que ambos son veteranos de guerra.
Cuando lo crucé al portero de la mañana, como al pasar le pregunté que había pasado que faltaron.
"Falleció un compañero electrocutado en una escuela de Salta. Estábamos de paro reclamando seguridad. " me dijo mientras me alcanzaba un mate amargo . "¡Que macana che!" digo por decir, " Lo malo es que pierdan el día y el presentismo...¿es mucha guita?"
"No vaya a creer..." me dice el portero "Es decir, sí, es mucha plata, pero el gremio arregló que cuando un compañero se accidenta y muere, se convoca huelga de 24 horas a partir del accidente y se arregla para que el Estado devuelva el día perdido. Así que no perdemos nada. Lástima que el compañero se mató un jueves, que si hubiera tenido el accidente un viernes o un lunes, hubieramos  tenido un fin de semana largo."
Me parecía atroz pensar que alguien sin querer o queriendo, pensara un segundo en sacar provecho de la muerte de un compañero. Me parecía tan triste como la gente que usa los feriados patrios para irse de minivacaciones. Estaba por señalarle esto último tratando de no herirlo pero me anticipó sin anestesia.
"¡Viñales! ¡Ayudame con los números! ¿Querés? ¿Cuántas semanas habrá en el año? Hábiles digo....¿40?...¿45?....Multiplicá por 5,,,serían como 200, 230 más o menos Viñales ...¿no?...Bueh, ¿cuántas escuelas habrá en el país? ¿Como 1000? ¿Más de 1000?...No importa..Ponele que se mata un portero por día, Además de no venir no perderíamos ni un centavo...¿Te das cuenta Viñales? ¡trabajaríamos menos!"
Esa fue la gota que rebalsó el vaso.
"Escuchemé bien" le dije serio, "¿Usted no se da cuenta que está hablando de vidas humanas? Toma muy a la ligera la muerte sin pensar que cada uno de los compañeros tiene una familia, una casa, hijos que los esperan al regresar a casa y que si a alguno de ellos le pasa algo toda su familia sufre...¿Lo pensó alguna vez? ¿Si imagina que algún día el muerto puede ser usted? ¿Eh?"
Se produjo un silencio largo e incómodo. El portero miró el piso cabisbajo. Creo que fue muy duro lo que le dije peo me había sacado de quicios. Después de una largo rato el portero levantó la cara y me miró fijo. En un segundo se paró ientras se le iluminaba la cara.
"¡Viñales! ¡Si me pasa a mí no laburo nunca más! ¡Ni le tengo que pasar la cuota alimentaria a mi ex! ¡¡¡Sos un genio Viñales!!! ¡Me alegraste el día!" y diciento esto último me dio la mano y desapareció por el pasillo hablando por celular,
No queda nadie sano.....
¡Sálvese quien pueda!

martes, 14 de julio de 2015

Las leyes de la profilaxis pre-parto según Viñales

Por lo general no suelo ir a baños ajenos al de mi casa, soy bastante quisquilloso con ese tema. No es una cuestión de miedo o prejuicio, creo que pasa por la privacidad del hecho de ir al baño. Ese día tenía que esperar a María Eva que me firme un remito para retirar unos tubos fluorescentes y si no me los firmaba, el ferretero les iba a aumentar el precio, así que armado de paciencia esperé en el bunker de los porteros a que se desocupe.
Cuando iba por el vigésimo mate, me dieron ganas de ir al baño. Aguanté todo lo que pude y cuando el portero de la tarde me vio inquieto y transpirado notó mi malestar."¡Viñales!¿Se está cagando o está nervioso por algo?" me dijo sin mucho trámite. Asentí con las cejas. Cualquier otro esfuerzo me hubiera costado una vergüenza y un par de kilos.El portero inmediatamente buscó en unos cajones algunos elementos con los que armó un kit de profilaxis, como él lo llamaba. Me dio una bolsita y me dijo "Viñales, hagame caso. Vaya al baño de las chicas, a esos inodoros los limpiamos bien porque la sobrina menor de María Eva es nena y no queremos quilombos, y use el último baño, a ese le echamos lisoform en lugar de querosén con aserrín. Pasele primero el trapo con alcohol a la tapa del inodoro, por el cólera.No tire el papel usado, los chicos de quinto A están armando una plantita de reciclado y nos pidieron papel, y para que rompan más las pelotas , les vamos a dar una bolsa de papel higiénico usado. La bolsa de consorcio donde los ponemos, está en el salón de computación.Como está cerca de la cloaca, nadie sospecha ni pregunta nada. Si escucha que viene alguien, haga silencio hasta que ese alguien se vaya, es un tema si las nenas lo ven. Los porteros silbamos la marcha peronista para alertar al cagante que nos acercamos, y los proveedores silban "beso a beso" de la Mona Jimenez.¿Entendió Viñales?"
Le mentí que sí y partí para el baño.
Entré silbando una mezcla rara de las dos canciones ya que la fuerza mental no me daba para distinguir una de otra. Fui al baño del fondo , pasé el trapo con alcohol y el resto se lo imaginarán.
La historia termina aquí, no tiene mucho más.
Así que me voy a tomar unas lineas para escribir unas consideraciones para ir al baño de una institución pública:

1-Nunca confiar en un portero (confunden alcohol con thiner)

2-El punto de evaporación del thiner es más lento que el del alcohol.

3-Debo asegurarme que el thiner se haya evaporado completamente antes de volver a sentarme en una superficie limpiada con dicho solvente.

4-Debo cortarme las uñas más seguido.

5-Debo rascarme con menos efusión.

6-Ir al otorrino para hacerme una audiometría (se me escapan sonidos como el de un par de niñas ingresando al baño)

7-Bajo ninguna causa, salir gritando "¡¡La Puta que los reparió!!!¡¡¡Me quema el culo!!!¡¡¡Portero y la recalcada concha de su madre!!!" en bolas, en una institución pública, y menos en un baño de nenas.

8-Llevar una vida ordenada, así cuando uno tiene una mujer irakí, puede ayudar declarando a favor de uno frente a la denuncia de los padres de las niñas que me vieron corriendo en bolas por el baño.

9-Nunca, pero nunca, aceptarle un mate más al portero de la tarde.

10-Comprar Cicatricure en lugar de usar el Goicoechea de la irakí.

fin de la cita

viernes, 10 de julio de 2015

El profesor de música interino...

"¡VIÑALES!¡Venga a la escuela ahora!" Gritó María Eva por el teléfono y cortó. Más o menos tenía 15 minutos para hacerme presente, sino empezaba la andanada de mensajes, llamados y demás instrumentos legales de tortura. Me levanté como pude, esquivé a mi mujer que me tiraba rayitos con los ojos y gritaba maldiciones irakíes.Me clavé dos chicles de mentol y me saqué las lagañas en el camino para parecer presentable. En el despacho de María Eva , la directora, había una suerte de ropero vestido de negro. "Sentate Viñales" me dijo así sin anestesias ni buenos días "Mirá quien va a dar clases de música mientras la alimaña está de licencia psiquiátrica (la alimaña era Norita Centeno, la ex-nuera de María Eva). ¿Lo conocés?¿¿¿NO LO CONOCES VIÑALES??? ¡Edmundo Graciani, el tercer tenor de la orquesta de Pueblo Andino...¡No podés ser tan bruto Viñales!"
Juro que las palabras de María Eva me sonaban como piedras en un fuentón metálico. Una tras otra sin silencios ni pausas. Le extendí la mano a Edmundo y me la trituró de un apretón, acto seguido comenzó a hacer un movimiento ascendente/descendente como pajeando a king kong que me sacó el hombro y me lo volvió a poner tres o cuatro veces."Encantado Viñales" me dijo con una voz que erizó los pelos de la nuca."La música es mi vida y mi misión en el mundo es transmitirla de generación en generación para que la tarea de Beethoven, Mozart y Bach no se pierda nunca."
Yo no entendía que cornos hacía allí, que tenía que ver con el maestro de música, y lo peor, tenía miedo de preguntar, así que casi al final de la presentación en sociedad de Edmundo Graciani, me paré para empezar a desandar el camino de los sueños frustrados. "¡Mostrale la escuela Viñales y llevalo al salón de música!" me gritó María Eva cortándome la paz una vez más. Y el ropero se puso de pie y se me paró al lado y señaló con la pera el camino a seguir. Le mostré rápido todo y lo llevé al salón de música. Desde la entrada Edmundo gritó "¡Un Stenway!¡Que desperdicio!"
Me hizo sentir un poco mal el grandote, y se fue a acariciar el desvencijado piano.Lo abrió y le descargó la humanidad en las teclas y la sala tronó como si hubieran bombardeado el edificio. Fue de las notas graves a las agudas a toda velocidad. No generaba ningun silencio para despedirme. En un momentó paró. En seco. Me miró y gritó "¡La llave de afinar pianos!¡Y tres bordonas!¡Rápido hombre, vaya y traiga lo que le pido!".
Le dije que no tenía idea de que hablaba. Golpeó con el puño en la tapa del Stenway."¡Inútiles! ¡cómo quieren que uno trabaje si no tiene los elementos en orden!"
Ahí el ropero se me vino encima, me agarró de la camisa, los pelos del pecho y la piel, todo junto. "¿Sabe para qué necesito el Stenway? ¿Eh? ¡Para educar!" me decía a escasos milimetros de mi cara. "¿Sabe cuál es mi proyecto? ¡Quiero que estos negros indocumentados de alumnos que ustedes albergan se aprendan de una buena vez el himno! ¿Entiende? ¿¿ENTIENDE O NO?? ¡Quiero que sepan el himno completo! ¡COM-PLE-TO! Este no es una parte de un país. Es un país entero y por eso el himno se tiene que cantar completo. Y alguien tiene que empezar con este proceso de reorganización ¡¡¡ENTIENDE!!!"
Y sonó el timbre del recreo, cuya campana estaba justo en el salón de música. Al oir esto, Graciani se tiró cuerpo a tierra atras del Stenway y con un zapato hablaba codigos de guerra con un supuesto general Sanchez.
Me escapé como pude y cerca de la salida me interceptó el portero de la mañana, "Viñales, ¿qué le pasó que está todo desarmado? Venga acomódese un poco la ropa que está por llegar Edmundo Graciani, el famoso tenor. Tenemos órdenes de María Eva de tratarlo como un rey. Aparentemente va a tomar el cargo de profesor interino de música. Dicen que va para largo porque la alimaña va a quedar en el psiquiatrico otro año más. No tiene suerte con los parientes María Eva. Por suerte su cuñado Edmundo viene a darle una cuota de cultura que tanto le hacía falta a la escuela...¿Lo conocés Viñales?"
Lo siguiente que recuerdo es a la irakí dándome una tapita de un jarabe rico en una habitación acolchada con música de Yiruma. Algo me gritaba pero no estaba en condiciones de entender nada, al menos esa semana.

miércoles, 8 de julio de 2015

Recuerdos de Marruecos

De un tiempo a esta parte algo huele mal en los salones y en el baño.
Ya mandamos a desratizar y desinfectar pero algo indefinido huele mal en el aire.
Tiene más olor a comida quemada que a algo descompuesto. Los primeros en notar esto fueron los porteros, ya que las maestras tienen el olfato atrofiado por el polvillo de tiza.
"¡Al principio el olor era como a mierda! Pero con el tiempo fue más dulzón y terminó siendo imposible. Creimos que se trataba de un animal muerto en alguna parte de la cocina o en el motor de la heladera. Tambien pensamos en ratas en el ducto de calefacción pero el sistema fue anulado en la época de Onganía.Nos rendimos" dijeron los de la fumigadora.
Ya el problema se nos estaba escapando de las manos. El hedor tenía períodos, por semanas era fuerte y por un tiempo aflojaba. No siempre parecía venir del mismo lado lo cual hacía imposible casi rastrear la fuente.
Ya estabamos por cambiar todas las cañerías y cableados temiendo que el olor venga de algun tendido de cables viejos y el olor sea el anuncio de un inminente incendio, cuando escuchamos a dos chicos susurrando en el baño. Nos quedamos en silencio con el portero de la tarde y empezamos a entender la trampa.
Un par de pendejos revoltosos tenían la costumbre de cagar y al papel con una escasa cantidad de mierda, lo metían en una bolsa de nylon. Cuando nadie los veía, apagaban las luces de lugares estratégicos como la cocina, el baño, la planoteca o el bunker de los porteros para pasar el papel higiénico sucio por las lamparitas o las reactancias de los tubos fluorescentes. A medida que las lámparas iban calentando, la mierda se evaporaba e inundaba el lugar de un nauseabundo olor.
Esta tradición que se pasaba de generación en generación fue conocida como "El Sahumerio Marroquí"   y las distintas promociones iban escribiendo atras del cuadro de San Martín "S.M.127 - 1978", "S.M.212 - 1979", "S.M.187 - 1980" donde las primeras letras representaban la sigla Sahumerio Marroquí, el número precedente era la cantidad de saumerios colocados y el tercer número era el año de la promoción.

domingo, 5 de julio de 2015

Tortura china.

Estaba en el taller de casa cuando mi mujer me dice que Maria Eva me buscaba. "Después la llamo en todo caso" le grité con ánimos de sacármela de encima pero me di vuelta y ahi estaba, como una mala copia de la película psicosis."¡Viñales! ¡Hay algo que tenemos que hacer urgente por el futuro del país!" soltó María Eva sin otro preámbulo más que un hondo carraspeo. "¡Lávese las manos y vamos a la escuela! ¡Nos están esperando todos allí!". Giró sobre sus talones y salió del taller para subirse al Rambler amarillo. Me lavé como pude y secándome en el pantalón la seguí dado la importancia del caso. Despedí a mi mujer con una seña similar al ancho de espadas en el truco y me devolvió una mirada irakí que anunciaba quilombos a la hora de los sueños.
Llegamos a la escuela y la cocina de la portería era un enjambre de seres heterogeneos. Los ánimos estaban encendidos. Todas los diálogos comenzaban con "no puede ser", "es inconcebible" o el bien sabido "yo sabía". A medida que iba hilando los diálogos, el portero de la mañana me miró como con lástima y dijo "¿Vos no tenés la más puta idea de lo que pasa Viñales , no?"."La cosa es así. estábamos haciendo la elección del abanderado del año que viene, ya que Zurita, el sobrino de María Eva se va de la escuela, y a pesar de tener muchos votos no alcanzan para impedir que Wang, el nene chino de 6to A tiene mejor promedio." Una bomba de dudas me explotó en la cabeza. "¿Cómo es que se vota el abanderado?¿No es lisa y llanamente el que tiene mejor promedio y ningún problema de conducta?" . "¡Pero Viñales! No se quede en la letra escrita. Sino cualquiera que estudie mucho puede llegar a ser abanderado, y ese lugar es un sitio de honor y quien lo merezca tiene que ser digno e íntegro, y eso va más allá de cualquier calificación. ¿No es cierto Viñales?"me dijo María Eva. "Pero a Zurita ¿no le habían puesto amonestaciones por falsificar la firma de su madre y sin embargo fue abanderado?" "Nooooo Viñales, nada que ver. Ese pequeño incidente fue aclarado gracias a Dios y la docente ya fue reubicada en una escuela rural.No nos desviemos Viñales, no interrumpa con estupideces que necesitamos el voto de la asociación cooperadora."
La cosa era así, Había una fórmula que para definir al abanderado, involucraba los votos de los porteros, de tres docentes, de la directora (que valía por tres) y el de la asociación cooperadora (que sumaba otros tres más) más el promedio de los alumnos candidatos, y este año aún con los votos a favor del segundo promedio, no alcanzaba para destronar a Wang. Por lo general, con los votos de los porteros, las tres maestras y la directora alcanzaban para poner a cualquier chico de abanderado, pero este año la diferencia era abismal y con uno solo de los votos de la cooperadora bastaba para poner a Biondi, el ahijado del portero de la tarde.Mi voto era crucial.
"Me voy a abstener de votar, ya que me parece irregular la situación a la que se somete a Wang y se están quebrando muchas leyes acá." les dije mostrandomé fieramente indignado.
"¡Viñales, rescatate!¿quién te pensas que sos?" me dijo la docente de plástica
"Tener un abanderado es como perder las Malvinas a mano de los chinos. Ya se llevaron los supermercados, las mineras, las comunicaciones, ¿que más quieren?¿La bandera? ¡JAMAS!" dijo el portero de la mañana. "Es una bandera argentina carajo, ¿por qué no fue  a estudiar a china ese pedazo de sorete amarillo? ¿No les basta con venir a robarnos lo nuestro? ¿Que mierdas más quieren?¿Derechos? ¡por favor!"
Era simplemente atroz lo que se planteaba. Tanto como la situación de decidir por un voto la aceptación o no de Wang a la bandera.
"La bandera es un honor que debe portar un excelente alumno sin amonestaciones y con un promedio de excelencia" dije "Wang es digno de este honor. ¿no es argentino? ¡es cierto! pero él a diferencia de nosotros eligió vivir acá. Nosotros nacimos pero eso no nos hace ni mejores ni más patriotas que Wang. Su padre tiene un supermercado y abastece al barrio y nunca se negó a donar cuantas veces le hemos pedido facturas o leche para las festividades cívicas. Siempre les fía a los porteros si se quedan sin yerba ¿o no? ¿Acaso él no paga los impuestos como todos? Wang eligió una escuela pública para educarse. Es él el que nos está demostrando con su ejemplo que a pesar de las diferencias, de las adversidades y de las prácticas ilícitas , el trabajo y la constancia dan sus frutos Por eso mi voto es para Wang. No sabrá cantar con exactitud el himno, pero va a ser con su ejemplo un verdadero incentivo para nuestros hijos si contamos como es la historia."
Todos aceptaron mi postura y votaron en favor de Wang.
Al final el abanderado fue Biondi, Wang era testigo de Jehová.