domingo, 5 de julio de 2015

Tortura china.

Estaba en el taller de casa cuando mi mujer me dice que Maria Eva me buscaba. "Después la llamo en todo caso" le grité con ánimos de sacármela de encima pero me di vuelta y ahi estaba, como una mala copia de la película psicosis."¡Viñales! ¡Hay algo que tenemos que hacer urgente por el futuro del país!" soltó María Eva sin otro preámbulo más que un hondo carraspeo. "¡Lávese las manos y vamos a la escuela! ¡Nos están esperando todos allí!". Giró sobre sus talones y salió del taller para subirse al Rambler amarillo. Me lavé como pude y secándome en el pantalón la seguí dado la importancia del caso. Despedí a mi mujer con una seña similar al ancho de espadas en el truco y me devolvió una mirada irakí que anunciaba quilombos a la hora de los sueños.
Llegamos a la escuela y la cocina de la portería era un enjambre de seres heterogeneos. Los ánimos estaban encendidos. Todas los diálogos comenzaban con "no puede ser", "es inconcebible" o el bien sabido "yo sabía". A medida que iba hilando los diálogos, el portero de la mañana me miró como con lástima y dijo "¿Vos no tenés la más puta idea de lo que pasa Viñales , no?"."La cosa es así. estábamos haciendo la elección del abanderado del año que viene, ya que Zurita, el sobrino de María Eva se va de la escuela, y a pesar de tener muchos votos no alcanzan para impedir que Wang, el nene chino de 6to A tiene mejor promedio." Una bomba de dudas me explotó en la cabeza. "¿Cómo es que se vota el abanderado?¿No es lisa y llanamente el que tiene mejor promedio y ningún problema de conducta?" . "¡Pero Viñales! No se quede en la letra escrita. Sino cualquiera que estudie mucho puede llegar a ser abanderado, y ese lugar es un sitio de honor y quien lo merezca tiene que ser digno e íntegro, y eso va más allá de cualquier calificación. ¿No es cierto Viñales?"me dijo María Eva. "Pero a Zurita ¿no le habían puesto amonestaciones por falsificar la firma de su madre y sin embargo fue abanderado?" "Nooooo Viñales, nada que ver. Ese pequeño incidente fue aclarado gracias a Dios y la docente ya fue reubicada en una escuela rural.No nos desviemos Viñales, no interrumpa con estupideces que necesitamos el voto de la asociación cooperadora."
La cosa era así, Había una fórmula que para definir al abanderado, involucraba los votos de los porteros, de tres docentes, de la directora (que valía por tres) y el de la asociación cooperadora (que sumaba otros tres más) más el promedio de los alumnos candidatos, y este año aún con los votos a favor del segundo promedio, no alcanzaba para destronar a Wang. Por lo general, con los votos de los porteros, las tres maestras y la directora alcanzaban para poner a cualquier chico de abanderado, pero este año la diferencia era abismal y con uno solo de los votos de la cooperadora bastaba para poner a Biondi, el ahijado del portero de la tarde.Mi voto era crucial.
"Me voy a abstener de votar, ya que me parece irregular la situación a la que se somete a Wang y se están quebrando muchas leyes acá." les dije mostrandomé fieramente indignado.
"¡Viñales, rescatate!¿quién te pensas que sos?" me dijo la docente de plástica
"Tener un abanderado es como perder las Malvinas a mano de los chinos. Ya se llevaron los supermercados, las mineras, las comunicaciones, ¿que más quieren?¿La bandera? ¡JAMAS!" dijo el portero de la mañana. "Es una bandera argentina carajo, ¿por qué no fue  a estudiar a china ese pedazo de sorete amarillo? ¿No les basta con venir a robarnos lo nuestro? ¿Que mierdas más quieren?¿Derechos? ¡por favor!"
Era simplemente atroz lo que se planteaba. Tanto como la situación de decidir por un voto la aceptación o no de Wang a la bandera.
"La bandera es un honor que debe portar un excelente alumno sin amonestaciones y con un promedio de excelencia" dije "Wang es digno de este honor. ¿no es argentino? ¡es cierto! pero él a diferencia de nosotros eligió vivir acá. Nosotros nacimos pero eso no nos hace ni mejores ni más patriotas que Wang. Su padre tiene un supermercado y abastece al barrio y nunca se negó a donar cuantas veces le hemos pedido facturas o leche para las festividades cívicas. Siempre les fía a los porteros si se quedan sin yerba ¿o no? ¿Acaso él no paga los impuestos como todos? Wang eligió una escuela pública para educarse. Es él el que nos está demostrando con su ejemplo que a pesar de las diferencias, de las adversidades y de las prácticas ilícitas , el trabajo y la constancia dan sus frutos Por eso mi voto es para Wang. No sabrá cantar con exactitud el himno, pero va a ser con su ejemplo un verdadero incentivo para nuestros hijos si contamos como es la historia."
Todos aceptaron mi postura y votaron en favor de Wang.
Al final el abanderado fue Biondi, Wang era testigo de Jehová.

lunes, 18 de mayo de 2015

La foto grupal

La verdad es que uno nunca se termina de sorprender.
Hace unos días, María Eva, la flamante directora de la escuela, me comentó que iba a pasar un fotógrafo por los salones y después iba a hablar conmigo. Como todos los años los chicos se toman la foto grupal y hace un tiempo, al anterior fotógrafo se había retirado del rubro, no me extrañó que viniera a la escuela alguien en su lugar. Le dije que no había problemas y que venga por secretaría cuando quiera, sólo que me avise cuándo, así evitábamos pérdidas de tiempo y desencuentros.
Los días pasaron, podría decirse que tranquilos y empezamos a concertar la fecha de la cita con el fotógrafo. Tres o cuatro desencuentros después, allí estábamos sentados en la secretaría. Marcos Legaspi, el fotógrafo en cuestión, traía un bolso deportivo y un maletín de computadora consigo.Saludándome muy cortés, demasiado para mi gusto, me contó de su trayectoria impresionante. Para ser sinceros, no me cuadraba la cantidad de años de oficio con los años de edad que tenía Marcos pero bueh, no quedaba más alternativa que escucharlo y seguirlo. "Mire Viñales, para ir ganando tiempo, ya pasé por los salones y estuve sacando a los chicos fotos y le puedo decir que los resultados fueron increíbles. Ya les saqué a la mayoría de los chicos que me interesaban y me quedaron pendiente dos chicas del turno mañana que están faltando. " me decía Legaspi gesticulando cada palabra como si yo fuera sordomudo o estúpido o me encontrara a cien metros de él.
No me cerraba la parte en que Legaspi mencionaba que sacaba fotos en forma individual siendo que su trabajo consistía en hacer una foto grupal, pero a lo mejor era una muestra para mostrar sus habilidades como fotógrafo. Sacó su computadora y me mostró las fotos de los chicos. Era rara la sensación que daban las fotos. No estaban todos lo chicos retratados y la mayoría tenía un gesto triste o ambiguo, y mirando de frente como si se tratara de una foto de documento grandota. La calidad en cambio, era envidiable. Inmediatamente, sacó unas remeras blancas con unos rectángulos del tamaño de una cara natural y debajo de ello se leían frases como "JUSTICIA", "NI UNA VICTIMA MAS", "BASTA" y cosas por el estilo. "Legaspi, ¿qué significa esto?¿Qué son estas remeras?"
"Viñales...¿en qué país vive? No sabe que cada día desaparece un chico en el país o es víctima de un accidente o un homicidio? Con los tiempos que corremos hay que estar preparados y es bueno contar con las fotos antes que pase algo grave. Sino después la gente en el apuro agarra cualquier foto y no se entiende por quién se está marchando y el espíritu de la protesta se diluye por no ser previsor. Así que tengo para ofrecerle mi servicio. Cien remeras a 5000 pesos. Si son todas con la misma cara le hago un descuento.Imagínese Viñales, encima del dolor si los padres tienen que ponerse a hacer remeras les sale un fangote y entre nosotros, quedan horribles..."
"¡Pero Legaspi!¡Digame que lo que me está ofreciendo es una gran joda y hay una cámara filmando todo esto! ¡Es increible lo que me propone!" le dije al borde del grito.
"¡Pero Viñales! Le estoy ofreciendo la solución antes que pase el problema y así me trata...Además le hago precio porque como verá cuento con un sistema de selección en los que solo fotografío a los chicos con más posibilidad que sean sustraídos o que cuenten con medios para llevar a cabo una protesta. Se imaginará que no vamos a sacarle fotos a un negrito que no le interesa a nadie. ¿Para qué? ¿Para sumarle gastos a la familia? Ni hablar, no es mi intención aprovecharme de nadie. Además los chicos negritos me llevan más toner en las impresiones y es plata que no se recupera.Entonces Viñales, ¿vamos para adelante con las fotos?" me dijo mientras extendía la remera que decía "Justicia X ....." sobre su pecho.
Le agarré las remeras y se las tiré a la mierda. Lo saqué a patadas en el culo y el portero me agarró para que no haga locuras. Legaspi juntó sus cosas y me señalaba masticando las palabras juicio e injurias. Casi saliendo de la escuela, María Eva lo cruzó y Legaspi le dijo algo que no alcancé a escuchar, pero que fue suficiente para que María Eva me mirara con desaprobación.
"¡Vaya Legaspi! ¡Hay gente que no va a entender nunca! Llamemé a casa y hablamos más tranquilos." dijo María Eva.
Otra vez se venía el pico de presión.
y van...

domingo, 10 de mayo de 2015

Delegar...ese karma

Se acercaba el tan esperado festejo del cincuentenario de la escuela.
María Eva, la directora, tenía muchas expectativas. Quería que todo saliera de película. Había pensado hasta el más mínimo detalle, pero ella era tan soñadora como inoperante. Carecía de capacidad para resolver cualquier asunto, sea éste difícil o simple, simplemente le costaba accionar por miedo a equivocarse.
Nos pidió entonces ayuda a la comisión cooperadora.
"Viñales" dijo, " No hace falta que le diga que los festejos del cincuentenario tienen que ser UNICOS. Para ello es que necesito que me den una mano ud y su gente. Ya tengo muy avanzada la logística. Solo tienen que encargarse de unos detalles menores. Le dejé una lista a la secretaria de la cooperadora. Va a ver que son dos o tres pavadas. Acuerdesé que hoy es Mayo y el festejo es el 4 de Julio. Vaya Viñales. No me falle."
Por tratarse de dos pavadas, me había anticipado bastante la fecha María Eva, pero bueh, "mejor" pensé yo, y me fui a buscar a la secretaria para ir adelantando algo o si tenía dudas de lo que pedía María Eva o si podía mejorar algo. Que se yo.
Preguntar por Florencia, la secretaria de la cooperadora, era como averiguar donde quedaba la Atlántida. Todos sabían quién era pero nadie sabía a ciencia cierta donde estaba. De los tres teléfonos celulares que me pasaron, ninguno correspondía a la mujer en cuestión, y más o menos una semana después la encontré en la municipalidad haciendo un trámite. Me dijo que si bien era la secretaria de la cooperadora, ya no iba por la escuela porque había cambiado a su hijo a otra  institución, pero que iba a seguir hasta fin de año. ¡Ah! y al celular lo había perdido pero al nuevo número no se lo daba a nadie porque la volvían loca. De todas maneras quedó en acercarme la lista de María Eva con su hijo a mi casa.
Tres semanas después, me tiraron la lista por debajo de la puerta. Constaba de no menos de 40 items con sub divisiones y una hoja garabateada con el logo de la escuela y un texto de Galtieri que hablaba de la educación. Le pregunté a Maria Eva y me dijo que se trataba de la tarjeta de invitación, si bien era un bosquejo que solo le faltaban unos retoques para terminarla..."¿Ya están impresas Viñales? A verlas..." me decía Maria Eva. "No, recién ayer me dieron esto y quería saber de qué se trataba..." le dije. "¡Ay Viñales! ¡Se nos escapa el cardúmen de tortugas con usted! ¡Vaya hombre a hacer eso que tenemos una semana para repartirlas y la imprenta está hasta los ejes! ¡Despabílesé Viñales!" me dijo y cerró la puerta de la dirección.
La cabeza no me daba para más.
Como pude y con la ayuda del paint arreglé un poco el mamarracho de tarjeta y le puse una frase de Sarmiento que más o menos decía lo mismo. Se lo llevé al imprentero y me humillé hasta que me dio pelota y aceptó, previo pago por anticipado, hacer las invitaciones con prisa.
Se sucedieron otras miles de tareas. Intenté en vano repartirlas entre los demás miembros de la cooperadora. "¡No tengo tiempo! ¡Yo para esas cosas soy un desastre, más vale decime que puedo hacer el mismo día de la fiesta! ¡Imposible, estoy ocupadísimo! " eran las excusas que me ponían uno a uno los que iba encontrando. Y los que intentaban darme una mano, me ametrallaron a preguntas del tipo "¿Flores? Yo nunca encargué flores. Viñales ¿Dónde encargan por lo general las flores la escuela?"
Como pude, a tras mano, con mas ganas que tiempo pude organizar el catering, las flores, los mozos, la bebida y el reparto de las invitaciones.
Con lo justo terminé llevando los souvenires (unas baldositas pintadas,¿se acuerdan?) en mi auto y con el crédito agotado de mi celular que nadie se aventuró en responder jamás.
Y ahí arrancó el festejo.
De maravillas.
Los miembros de la asociación cooperadora, excepto yo, estaban vestidos como para una fiesta de gala. Ninguno se acercó a darme una mano con los mozos ni con el arreglo del salón. Todos se subían al exito de la fiesta.
En eso se me acerca María Eva con cara más de pavor que de fiesta.
"¡Viñales!¿Vos cambiastes la frase de las invitaciones?"
"Sí Maria Eva, me pareció que la frase era de Sarmiento y decía en el bosquejo Galtieri. Noté el error y lo corregí. Por suerte me di cuenta." le dije con aires de grandeza.
"¿Usted es pelotudo o se hace Viñales? ¡Cómo va a cambiar el bosquejo!" Me gritaba María Eva.
"¡Pero la frase no era de Galtieri, María Eva, era de Sarmiento!¿quiere que lo veamos en la computadora?"
"¡Ya sé idiota que la frase es de Sarmiento! Pero ¿ve al hombre de traje marrón que está cerca de la torta? Ese es el nuevo inspector regional. Es hijo del mismísimo Galtieri. ¿Entiende?"
"No, no entiendo...¿Qué tiene que ver la frase?" le pregunté confundido.
"¡Boludo!¡Yo le dije que para festejar el cincuentenario de la escuela, había encontrado en un libro de lectura una frase de su padre y que la iba a usar para la tarjeta de invitación.! ¡El hombre tenía unas expectativas bárbaras por saber qué había dicho su padre acerca de la educación y usted lo arruinó todo!"
Me empezaba a latir el ojo derecho, mientras todos me miraban con desprecio.
Mientras se alejaba como aplastando nutrias paró en seco, se dio vuelta y me gritó. "¡Si no sabés hacer las cosas bien, tenés que aprender a delegar Viñales!"
La enfermera que me despertó trece días después dijo que la fiesta, según le contaron, fue un éxito gracias a María Eva, su directora...Como se ve que le gusta lo que hace, da su vida por la educación, lástima que está tan sola a veces con las cosas...
Me volví a desmayar por otros trece días.

lunes, 4 de mayo de 2015

Choripanes y fantasías


El día de la feria de fin de año, las tareas se reparten en forma más o menos similares año a año. Las mujeres jóvenes se encargan de armar los choripanes y las hamburguesas, las mujeres grandes atienden al público, los hombres hacemos los choris y los viejos nos dan indicaciones, consejos y nos cuentas sus épocas de gloria y de cuando la escuela era la escuela y no la porquería en la que se convirtió. Nunca fue fácil la feria.
Las señoritas, todas de punta en blanco, se dedicaron a organizar los números musicales mientras que nosotros los padres buscamos los chorizos, las gaseosas y armamos el fuego de acuerdo a como soplaba el viento, que el humo no se meta en la escuela, ni que vaya para el lado de los padres, pero que a la hora del intervalo el olorcito a chori se tiene que sentir entre el público. Imposible...pero bueh, algo vamos a hacer.
El fuego no dio mayores problemas y la brasa estuvo a punto cuando
empezaron los números musicales. Era un relojito suizo la feria. En la
parrilla estábamos con otro padre de la comisión y con el portero del turno
mañana. También se comprometió el profesor de música pero nos mandó un
mensaje que venía sobre la hora porque le había surgido un imprevisto.
Ya casi estábamos listos, faltaban dos numeritos musicales y vendría el caos
de los choris cuando llegó el profe de música desarmándose por el camino y
corriendo. "Perdón, perdón...ya llegué." se excusó.
"¡Dale Beethoven que ya largamos!" lo apuró el portero. La comparación
del profesor de música con el músico alemán no venía por el lado del
talento, sino por el aspecto dejado y la sordera.
Y llegó el tan esperado momento. Se abalanzaron en malón sobre los tablones los padres y atosigaron a las madres que miraban en dirección de las parrillas mientras las jóvenes, armadas de cuchillos desarmaban el pan y le mandaban chorizo, luego le practicaban RCP para aplastarlo y lo envolvían en una coqueta servilleta....¡Una obra de arte!
Con Beethoven y el portero estábamos hechos tres gotas de transpiración,
no dábamos más. Las madres jóvenes nos trajeron cocacola fría para
recomponernos y tres repasadores para secarnos el cogote porque dábamos
mal aspecto. Mientras pasaba el intervalo, se nos sumó el psicopedagogo
para darnos una mano, nos vino justito.
Terminó el intervalo y volvieron los números musicales.  De un bolsillo, el
portero sacó tres fernets chiquitos y los mezcló con la cocacola. A esa altura
, era la gloria en un vasito de plástico con hielos. Estábamos en pleno
brindis cuando se acercó la seño de plástica, una rubia de 24 años con
aspecto de hippie y una voz que te deshacía de sólo imaginarla.
"¿No tienen un choricito como para mí?" preguntó y fue como tirar un balde

de nafta en una chimenea. Le armamos un choripan espectacular con pan
tostado y todo. Nos miró a los tres babosos y nos dijo "¡Muchas gracias
chicos! ¡Son un amor!" y se fue con el resto de las seños.
Nos quedamos en silencio los cuatro. Hasta que el portero rompió diciendo
"¡Un día de éstos, a esta pendeja le hago el orto!". Nos miramos con
sorpresa y agregó "¡Noooo boludos! ¡Es una joda! Pero que lindo sería...¿no?
¿Eh loco, soy el único que fantasea con la pendeja? ¿Saben que fantasía
tengo? Que la pendeja se me venga a la portería y que me pida que le
sostenga la escalera para subir a buscar material didáctico al entrepiso. Y ahi
se pudre todo y le damos masita hasta que suene el recreo. Esa es mi
fantasía...¿Y vos Viñales? ¿No tenés fantasías?"
"No" le dije "Soy bastante lineal en ese sentido....me excita la mina linda y
nada más. Con eso a mí me basta. Bah, que se yo, creo que ya se me pasó el tren de la fantasía.".
"¡Faaaa, que amargo que sos Viñales! ¡Viví un poco! ¡Te vas a poner viejo y
ni para recuerdo vas a servir!" me gritaba el portero mientras los pibes de
cuarto C bailaban Macarena."¿Y vos Beethoven? ¿Que le harías a la
pendeja?"
"A mi, si la mano viene por la fantasía, la pondría en una vitrina, en bolas, y
cada tanto la abro para ponerle aceite para bebés Johnsons así se mantiene
brillante. " nos decía el profe de música mientras miraba al cielo."¿Pero cómo te la cogerías Beethoven?" lo apuró el portero.
"No, no , no...Tocarla nunca. Se rompería la fantasía." le dijo Beethoven y
el portero empezó a reirse mal. "¡Pero que manga de trolos!" La próxima lo
invito a Arrieta a cocinar.
"Mi fantasía pasa por el lado de los uniformes" dijo el psicopedagogo
quebrando el clima de gomería que había instalado el portero.
"¿Y como sería doctor? ¿Asi , la pendeja vestida de enfermerita, mucama o
policía?" le dijo el portero bien básico.
"Más o menos. A mi me calientan las testigos de Jehová. Mi fantasía es que las minas, de a dos andan, vengan un sábado a la mañana que es cuando uno está más al palo. Que llamen a mi puerta y ¿vieron que son muy amables? bueno, que entren de prepo y me hablen duro. No sé, me calienta un poco todo eso, el vestido largo, las botas cortas sin taco, la cartera y el sombrero pero con una actitud bien perra. Si algún día un par de estas minas me agarran y me leen el Atalaya y la otra me pega con el Despertad en el lomo mientras estoy atado sería el hombre más pleno del muno. Todo el mundo fantasea con algo así ¿o no?" y con los ojos casi desorbitados nos miraba.
Beethoven no cerraba la boca y el portero tenía congelada la expresión de asombro. Mi cabeza buscaba excusas para irme rápido pero el cuerpo estaba trabado como si se hubiera quedado sin baterías. En ese momento el psicopedagogo mutó su cara de sacado por una sonrisa afable y dijo "¡Ehhhh! ¿qué les pasa muchachos? Era una joda...¡Si se vieran las caras!...Bueno, los voy dejando, me voy con el cuerpo docente para cantar la canción de la escuela así vamos cerrando la feria. Fue un gusto hablar con ustedes. Chau, nos vemos el año que viene."
En silencio, el portero, Beethoven y yo desarmamos el parrillero y guardamos todo, teníamos más preguntas que respuestas en nuestras cabezas pero ninguno habló más del tema. No volvimos a fantasear con la pendeja de plástica ni con nadie, y cada sábado cuando los testigos de Jehová vienen a la puerta de casa es inevitable pensar en las palabras del psicopedagogo y opto por esconderme hasta que se vayan.

domingo, 3 de mayo de 2015

Viajes educativos

Desde que la tierra se empezó a enfriar, la escuela contrata siempre a una empresa de viajes para llevar a los chicos a museos, lugares históricos o viajes de recreación. Siempre nos pareció un afano lo que cobraban, y lo más injusto es que por el alto precio, había chicos que quedaban afuera de estas actividades. Los padres que podían costearle holgadamente los viajes a sus hijos, no encontraban mayor inconveniente en que esto sea así. "¡Mejor!" decían, "Por ahí si se les da la posibilidad a todos los chicos no lo van a valorar. Tienen que saber que en la vida hay quente que accede y gente que no. Además no se les puede mostrar una realidad a la que nunca van a acceder. Por otro lado la empresa es buena ¿o no?"
Es una triste realidad, pero en el afán de no resignar, me puse con otros padres de la cooperadora a buscar empresas que brinden similar servicio por menor costo. En vano fueron los intentos. Travelschool tenía montado un monopolio en la zona. Contaba con coordinadores angelicales y los micros eran respetables.  Además era la única autorizada por el municipio para hacer estos viajes. Oh casualidad, el dueño de Travelschool era hermano del intendente.
A uno de los padres se le ocurrió una idea. El tenía un colectivo que le quedó cuando la empresa quebró, y estaba en buenas condiciones. Si lo arreglábamos y lo poníamos a disposición de la escuela, tramitar una habilitación mediante el ministerio con fines educativos, no iba a ser tan difícil. Curiosamente María Eva estuvo de acuerdo y nos dio luz verde.
Acondicionamos el micro en tres semanas y le pintamos con las maestras de plástica el escudo de la escuela en ambos lados. Quedó horrible pero el fin era que sea práctico. Algunos padres seguían en desacuerdo. "¿Para qué cambiar lo que funcionaba bién?" era el interrogante. "¡No va a andar!" era la sentencia.
Este mismo grupo de padres se fue a Travelschool a plantear la situación y que ells en particular querían seguir viajando con la empresa y no en el micro escolar mal pintado. El dueño se comprometió a mejorar el servicio o el precio, y se iba a acercar a la escuela a hablar. Si las demás escuelas se unían a esta medida, a él se le terminaba el imperio.
Así fue que los viajes empezaron a dar sus frutos. Todos los chicos conocieron Temaiken y el Convento de San Lorenzo. Se estaba armando un viaje para ir al Cabildo y casi casi estaba cerrado una excursión a Misiones.Todos estaban felices salvo dos excepciones, los padres pudientes y tres maestras que obtenían tres viajes en el año al Tigre como regalías por contratar con Travelschool.
Al no tener noticias de Travelschool, los padres pudientes se acercaron a la dirección de la escuela y la directora les leyó una carta que dejó el dueño de Travelschool. Más o menos contaba que no podían bajar más los costos ya que habían sufrido la baja de algunas unidades y tenían poco márgen para negociar. También contaba que al disponer de menos unidades, se veían obligados a recortar la cartera de escuelas limitando el servicio sólo para las escuelas privadas.
Lo importante eran los chicos, y de a poco las caras largas de algunos padres se fue borrando.
Unos meses después, golpearon la puerta de casa. Era Evaristo Arrieta.
"Evaristo...¿Cómo anda? Pase hombre, pase." lo invité.
"No Viñales, no se moleste. Es corto lo que le venía a decir. Le conté a los muchachos de la prefectura lo del micro escolar y se emocionaron mucho con su patriada. Le queremos aportar unos banderines Argentinos y nos ofrecemos a repintar el micro. ¿Qué le parece?"
"Mire don Arrieta, me emociona mucho y le agradezco en el alma. Los banderines van a ser bienvenidos, pero al micro lo pintaron las señoritas, y me da no se qué que se lo arreglen. Entiendo la intención y lo agradezco, pero dejeme verlo y por ahí si lo hacen en conjunto puede ser. Pero deme un tiempito ¿sí?"
Me pareció ver descontento en la cara de Arrieta, pero finalmente aflojó.
"Tiene razón Viñales. Las chicas hicieron lo que pudieron con todo el amor  y eso está bien. De todas formas sabe que cuenta con los muchachos. No se olvide de todo lo que hicimos para que los viajes sean posibles. ¿Nocierto?"
Esta última parte no me cerraba...desde que empezamos la movida era la primera vez que veía a Arrieta, pero a lo mejor hablaba del conjunto de los padres y él se incluía.
"Y sí Arrieta, costó pero arrancamos. Lo importante son los chicos. Y uno no se alegra por la desgracia ajena pero nos dio una mano que Travelschool se dedique sólo a los privados...." y mientras decía esto, a Arrieta se le iluminaba la cara. Y ahí sentí como que caía una caja fuerte en mi cabeza. Todo estaba clarísimo.
Arrieta me miró con una sonrisa enorme y me palmeó el hombro.
"Nos vemos Viñales, Acuerdesé de decirle a las chicas del temita de la pintura, mire que los muchachos andan con muchas ganas de pintar algo...usted entiende ¿Nocierto?" y se fue...
Tuve ganas que la tierra me trague, de un tirón.

miércoles, 29 de abril de 2015

La recorrida de los jueves

Los caminos de la decepción son tan rebuscados a veces.
Empezaba el mes y como todos los comienzos, tenía que hacer una recorrida por la escuela para ver que hacía falta. Aproveché que los chicos estaban en hora de clase para ver pasillos, patio y oficinas y dejar para lo último los salones y la portería.
Con una suerte de libreta empecé la recorrida. Nada fuera de lo común hasta ahora nada grave, un par de tubos fluorescentes que parpadeaban y dos baldosas flojas eran una victoria épica en la historia de las asociaciones  cooperadoras. Con el pecho hinchado y la impresión que todo iba sobre ruedas, subí a la planta alta. Del gabinete psicopedagógico se escuchaba un murmullo. Pensé que se trataba de algún chico que tenía una cita con la profesional y me pareció inoportuno interrumpir así que muy despacio miré por la ventanita el estado de los tubos fluorescentes y a rasgos generales la puerta y el mobiliario. Estaba en eso cuando veo a la psicopedagoga curándole el empacho a la señorita Yvonne, que no paraba de eructar. Como en trance, seguí mi camino y en un saloncito destinado a guardar las banderas y demás elementos patrioticos, estaba una de las tantas docentes que tienen tareas pasivas mensajeando con el celular. Levantó la vista y cuando me vio, borró la sonrisa tornandola e una mueca de odio y cerró la puerta con violencia. Cuando volví a mis cabales anoté "dos bisagras y un cierre hidráulico nuevos". Llegando al salón de primer grado, los gritos de la señorita Lucrecia se hacían más nítidos y fuertes. Alcancé a oir "¿¿¿Ustedes se creen que una hace paro para rascarse o para ir a pasear o de vacaciones??? ¡No señor! ¡Diganlé a sus padres que tenemos los sueldos más bajos del mundo! ¡Y si alguno no está de acuerdo o piensa pelotudeces como que nosotras tenemos vacaciones de invierno o tres meses en verano, que venga y que agarre el guardapolvo si la ve tan fácil! ¡Se piensan que una se rasca la argolla en la casa! ¡Toda la noche estuve corrigiendo estas pruebas de mierda! ¡Y como salieron todos como el culo la tengo que volver a tomar!". Con miedo golpeé la puerta y se escucharon los taconazos acercándose. Abrió con violencia y su cara se iluminó con una sonrisa "¿Cómo le va Viñales? Pase pase...¿Viene a traer tizas?". Los chicos aún estaban temblando cuando los saludé. Sus ojos me pedían auxilio y pensé en llevarmelos al patio con cualquier excusa cuando la seño Lucrecia me cortó "¡Viñales! ¿Trajo tizas o no?".
"Ehh sí, las tengo en el gabinete. En realidad venía a ver si andaban los calefactores ya que viene el frío y hay que ir previniendo." me excusé. "¡Pero Viñaaaaaaaaales! Los chicos no tienen NUNCA frío ¿No es cierto chiiiiiiiiicos? No pierda su tiempo Viñales. Vaya y traiga tizas, que con eso sólo los docentes podemos educar. Vaya. ¡Muchas gracias! ¡Chicos! ¡Saluden al señor Viñales!"
"Hasta luego señor Viñales" murmuraron con el mismo tono que que la parte del himno que dice "...ya a su trono dignísimo abrieron...".
"Chau chicos" me despedí y la sonrisa de Lucrecia parecía desfigurarse mientras me acompañaba a la puerta del salón. Cuando crucé el límite estrelló la puerta atras mío dejándome al borde del infarto. Anoté dos bisagras más y otro cierre hidráulico mientra empezaba de nuevo el reguero de gritos de Lucrecia.
Me fui para los baños para terminar la recorrida y anoté dos tablas rotas de inodoros para chicos, una canilla FV florencia, una jabonera de pared, y cuando llegeba al baño para chicos discapacitados misteriosamente lo encontré cerrado. Raro, pensé, eue yo sepa no había chicos con necesidades especiales en ese año pero puede pasar que algún chico nuevo esté pensando en venir, y justo esté en el baño, que se yo...puede ser, pensé. Así que seguí con el baño de las nenas, anoté lo que estaba para mejorar y despues de 10 minutos volví al bañito de discapacitados. Seguía cerrado. Por las dudas que haya alguien descompuesto golpeé la puerta y como respuesta se escuchó un fuerte estruendo como si algo o alguien se hubiera desmayado. "¿Estás bien nene? ¡Correte que entro!" le gruté mientras con el hombro tiraba abajo la puerta. Ahí estaba el portero en bolas con una revista pornográfica en la mano atrapado entre el inodorito y el bidet. Había quedado enganchado entre ambos y no salía para ningún lado. "¡Viñales, boludo! ¿por qué no pregunta antes de entrar así hombre? ¡Me hice mierda! ¡No puedo levantarme !¡Estoy atrapado!" me gritaba el portero desde el piso con el culo apuntando hacia la puerta y ambos brazos estirados por detras del inodorito. Las revistas pornográficas estaban tiradas por el piso y mi cabeza se debatía entre juntarlas y tirarlas a la mierda o ayudar a salir al portero con el riesgo que se haya quebrado en la caída. No podía cerrar la puerta ya que la había roto (sí, ya sé, dos bisagras más) así que tenía que hacer algo rápido.
Estába en eso cuando sonó el timbre del recreo...Lo último que escuché antes de desconectarme fue el griterío de los chicos que entraban corriendo al baño. Despues se puso todo oscuro.

lunes, 27 de abril de 2015

Rodolfo Casares - Una institución dentro de otra.

Es normal que los baños de las escuelas se tapen pero esa vez fue demasiado.
El viejo Casares, era un ordenanza que por los baches y vueltas de la ley no pudo jubilarse, y estaba en el limbo de los porteros. El gremio nos dijo que no podían darle trabajo a Don Casares porque si se llegaba a accidentar mientras esperaba su jubilación , se podría armar un terrible despelote en el consejo escolar. Asi que se pasaba los días arreglando pequeñas cosas en su taller del fondo, que era un cuartito de máquinas cuando en la escuela funcionaba la central telefónica del barrio.
El viejo Casares era vegetariano y los platos que se armaba tenían un colorido siempre llamativo. Había escuchado en la radio, que un nutricionista aconsejaba variedad de colores para una mejor calidad de vida. Era extremadamente flaco y los chicos le decían Skeletor, como se llamaba el antiguo villano de He Man. Es que el viejo era literalmente un esqueleto forrado de cuero y creo que los pibes eran generosos comparándolo con Skeletor.
Cierto día fuimos con un par de padres a destapar las cloacas y le avisamos a todos que por favor que durante las dos horas de trabajo no vayan al baño. Y si van, avisen.
A veces uno piensa que insistiendo un par de veces ya es suficiente, pero en la vida real no es así.
Estábamos en plena tarea cuando vemos al viejo Casares que cierra la puerta del taller. Dos posibilidades se abrían, que el viejo se eche a dormir una siesta o que vaya al baño a compartir con el mundo sus producciones.
Estábamos atentos y nos apartamos de la cloaca , cuando sentimos la inconfundible descarga del baño.
"¡La puta que los reparió, viejo de mierda!¡Y eso que le dijimos!" gritamos a coro.
En eso miramos el caño principal y el milagro ocurrió frente a nuestros ojos. Primero fue la orina, y luego un colorido sorete pasó frente a nuestros ojos. Parecía una víbora de coral con savora y mayonesa.
"¡Casares es un Picasso!" gritamos con Martorel que me estaba dando una mano con la cloaca.
En eso sonó el timbre del recreo y los chicos salieron al patio. Los que se acercaron rápido pudieron ver la colorida obra de Casares y tambien escuchar nuestro desafortunado comentario.
Como un reguero de pólvora los pibes empezaron a corear "¡Casares! ¡Picasso! ¡Mandate otro cuadrazo!"
Tal fue el alboroto que Casares, con los pantalones a medio poner, salió con un hierro que tenía para destapar caños, blandiéndolo por el aire para asustar a los chicos. Tan mala suerte tuvo, que fue a tocar el cable de alta tensión del cuarto de máquinas, y como estaba descalzo comenzó a electrocutarse.
Todos lo miramos durante una fracción de segundo hasta que el gordito Valderramas, que era un tremendo hijo de putas, gritó "¡Ya tengo el podeeeeeeeeeeeeeerrrrr!"
Lo que siguió fue juntar al finado Casares, entrar a los chicos, llevarlos a ver a Tu-Sam que venía al teatro y con unos mangos que sacamos de la rifa del cajón de vino, los hipnotizamos para que se olviden del episodio.
Al consejo no le dijimos nada de la electrocución.
El viejo no tenía familia.Mientras tanto lo pusimos en la vitrina de ciencias naturales y le pusimos una fecha precolombina.
Aún sigue ahí, esperando la jubilación.